Seguramente has oído hablar de los illuminati de Baviera, aunque últimamente retumban más voces que los sitúan en Estados Unidos. Se dice que dominan las esferas del poder y, aunque pareciera que contactan por telepatía, en la actualidad podrían estar detrás de las telecomunicaciones (según afirman los conspiracionistas).
Los illuminati de Baviera
Los orígenes de los illuminatis de Baviera
Debemos irnos hasta el siglo XVIII, hasta Alemania. En una Europa dominada por la nobleza de castillos y el poder eclesiástico, surge un movimiento revolucionario que busca hacerle un pulso a los que dominan la sociedad. Muchos entienden que a través de la sabiduría pueden comenzar a abrir la mente a las personas esclavizadas. Por eso, los que forman este grupo transgresor se harán llamar «iluminados».
Su fundador es Adam Weishaupt, originario de Baviera. En la madrugada de 1776, rodeado de cuatro alumnos, pertenecientes a la universidad donde impartía clases, fundó la orden de los illuminati de Baviera. El día indicado era la madrugada del 30 al 1 de mayo, en un bosque alemán, precisamente durante La Noche de las Brujas.
Los cinco integrantes pactaron el secreto de dicha orden, así como la capacidad de cada uno de los miembros de introducir en ella a personas de confianza. Pero no cualquiera podía formar parte de este círculo secreto. El invitado debía poseer un gran poder adquisitivo y compartir las ideas que llevaron a estos fundadores a crear dicho movimiento.
Como puedes analizar, el inicio de los illuminati venía a defender la libertad del hombre y el conocimiento. Aunque, poco tiempo después, y tras la integración masiva de nuevos componentes, parece que comenzó a torcerse o, al menos, esto lo podemos apreciar tras la primera denuncia que se conoce hacia este grupo.
Persecución de los illuminati y huida de Weishaupt
Seis años después, en 1782, más de 600 personas formaban parte de este grupo. No tardaron en unirse banqueros, literatos y nuevos burgueses. Entre sus miembros estaban personalidades pertenecientes a logias masonas, como el barón von Knigge, que no tardaron en dar al movimiento un sentido místico con muchos de los símbolos que conocemos ahora, a pesar de haber sido rescatados de la Antigüedad.
En 1784, los illuminati estarían formados por casi tres mil miembros. Se conoce la división que existía dentro de la organización. Por un lado, estaban los integrantes de menor rango, los illuminatus minor, seguidos de los illuminatus dirigens y, en un tercer grado, los príncipes, en quienes recaía todo el poder de la congregación.
No tardaron en aparecer las disputas entre sus miembros más influyentes, von Knigge y Weishaupt. Pero la actuación de uno de los integrantes más inconforme, Joseph von Utzschneider, abrió la caja de Pandora y facilitó la persecución de este grupo por parte de las autoridades alemanas.
Utzschneider mandó una carta a la duquesa de Baviera en donde describía los pensamientos contrarios de esta orden hacia los poderes del Estado y la Iglesia. También describía la intención de los miembros por matar a sus enemigos y los ideales pasionales, por encima de la razón, que movían a sus componentes. De la misma forma, alertaba de las ideas de suicidio que promulgaban, así como las opiniones favorables acerca del aborto.
En verano de 1784, por influencia de esta misiva, se aprueba una ley que prohíbe cualquier tipo de sociedad no aprobada por el Estado. Al año siguiente, se iniciaría una persecución de los miembros, efectuándose numerosas detenciones y llevándose a cabo registros en propiedades. Es así como vio la luz la documentación que venía a reforzar las denuncias realizadas por Utzschneider a la duquesa.
La orden illuminati quedaba al descubierto. Al ser considerados como criminales, por intentar conspirar contra el Estado y la religión del mismo, rápidamente se extendió una orden de captura y la amenaza de sentencia de muerte hacia quienes pertenecieran a la misma.
Ante este peligro sobre sus espaldas, Weishaupt decidió huir hacia a la ciudad de Gotha, al norte de su Baviera natal. Aunque intentó incentivar el espíritu de los integrantes con varias publicaciones, no tardaría en extinguirse este movimiento, debido a la persecución tan férrea por parte de las autoridades.
Illuminati en Estados Unidos
Quienes pudieron huir más lejos llegaron hasta la tierra estadounidense. No tardaron en refundar esta orden en Norteamérica, aunque esa es otra historia, que puedes comprobar como cierta ante la simbología que encuentras en los billetes de dólar, donde la pirámide es una de sus marcas más representativas.
A lo largo de la historia ha habido gente que buscaba y, aún a día de hoy, sigue buscando la sabiduría (la “iluminación” para muchos). Después de todo este periodo histórico que te hemos compartido han surgido muchas historias, las llamadas conspiranoicas, que sitúan a esta orden con un propósito más oscuro y la búsqueda del dominio mundial, todo muy contrario a lo que creó Weishaupt.
Puede que los illuminati de Baviera no tengan todas las respuestas. Si quieres saber más sobre ti misma, llama por teléfono y mira lo que dicen las cartas del tarot. No encontrarás nada más seguro, económico y confidencial.
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